Consulta psicológica: Conflicto entre mi pareja y mi hijo

Consulta psicológica: Conflicto entre mi pareja y mi hijo

Siguen llegando consultas para los profesionales de nuestra asociación. En este caso, nos envían una consulta por un conflicto entre un menor de 10 años y la pareja actual de su madre:

 

Tengo un hijo de 10 años. Me separé cuando apenas tenía unos meses. Encontré pareja y rehice mi vida con él cuando mi hijo tenía alrededor de un año, por lo que para él esta situación ha sido natural.

El caso es que existe un enorme conflicto entre ellos, que a veces lleva a que se generen enormes discusiones en casa. Mi pareja siempre ha tratado al niño como si fuera su hijo… ¡Es su hijo! Pero su modo de educación es a veces demasiado rígido, lo que hace que yo no esté de acuerdo con su modo de ver las cosas, y a veces le increpo delante del niño. Hemos hablado de ello muchas veces, sobre el desacuerdo que tenemos en el modo de educar, pero él no cambia su actitud. Yo no quiero entrar en “es mi hijo”, pero a veces no puedo evitar caer en ello. A pesar de todo mi marido adora al niño y siempre le trata con respeto y bien.

Por otra parte mi hijo le reta, le responde mal, no le trata bien. A mí también me contesta muy mal y a veces tenemos la sensación de que se nos va de las manos.

¿Qué podemos hacer para reconducir esta situación antes de que sea demasiado tarde?

 

Respuesta de la psicóloga Ana Olaizola:

 

 

De la consulta podemos extraer varios puntos a tratar:

A.- Discrepancia paterna en el estilo educativo hacia el niño

B.- Practicar un estilo adecuado y unificado.

C.- Problemática en la conducta del niño.

 

Vamos por partes. Uno de los problemas es la discrepancia a la hora de educar a vuestro hijo. Y digo VUESTRO, porque como dices, ël es y actúa como padre del niño. Según tú, él utiliza un sistema rígido y estricto.  Vamos a ver los distintos estilos de disciplina:

LOS DISTINTOS ESTILOS EDUCATIVOS BÁSICOS

Los estilos educativos básicos pueden dividirse en 3 fundamentales:

 

    1. Estilo AUTORITARIO/ESTRICTO.

 

COMPORTAMIENTO PATERNO:

Normas minuciosas y rígidas. Recurren a los castigos y muy frecuentemente y sin explicarlos. Comunicación cerrada o unidireccional (ausencia de diálogo) 

CONSECUENCIAS EN LOS HIJOS

Baja autonomía y autoconfianza. Escasa competencia social. Agresividad e impulsividad. Menos alegres y espontáneos.

La forma de actuar se resume en esta frase: “Se hace porque lo digo yo”.

Hay un exceso de normas y se establecen consecuencias desproporcionadas si no se cumplen. Son padres muy controladores que muestran poco afecto y llegan a hacer uso de la fuerza para que los hijos obedezcan (llegando a al agresión verbal e incluso física en algunos casos extremos).

¿Qué ocurre si actuamos de esta forma?

  • El niño no aprenderá a distinguir lo que está bien de lo que está mal, simplemente aprenderá a obedecer y cumplir tus órdenes.

  • Crecerán con miedos, inseguridades y falta de iniciativa personal.

  • Tenderán a la impulsividad y la agresividad

 

2.-ESTILO DEMOCRÁTICO/AUTORITATIVO:

 

  PADRES:

Niveles altos de afecto, de exigencias y de control. Son padres muy cálidos pero al mismo tiempo exigentes y firmes. Estimulan la madurez de sus hijos. Les ponen límites y hacen respetar las normas, normas coherentes , no rígidas.  Razonan en vez de imponer. Fomentan su iniciativa asumiendo que van a cometer errores por inexperiencia. Comprensivos, afectuosos y fomentan la comunicación.

Sensibles a las necesidades de sus hijos, estimulan la expresión de sus necesidades y les dejan un espacio para que empiecen a ser responsables y autónomos.

La relación entre padres e hijos se caracteriza por el diálogo, el consenso como forma para que los niños comprendan las situaciones. Sensibles a las posibilidades y esfuerzos del niño , más que a los resultados.

NIÑOS

Competencia social. Autocontrol/Motivación/Alta Autoestima/Responsabilidad/ Disminución de conflictos padres-hijo.

Lo podemos resumir en la siguiente frase: “Voy a enseñarte a que te desenvuelvas por ti mismo.” De esta forma, los padres contribuyen a que el niño madure y se desarrolle plenamente aprovechando la disciplina como una oportunidad para educar estableciendo normas y límites proporcionados.

¿Qué ocurre si actuamos de esta forma?

  • Promoveremos en el niño un ánimo optimista, alegre y valiente.

  • Formaremos niños seguros de sí mismos.

  • Los niños maduran social y emocionalmente, algo de especial importancia

 

3.-ESTILO PERMISIVO 

PADRES:  Permisividad , Pasividad, Atienden las necesidades del niño. Evitan las normas y las restricciones, Escasos límites y castigos, .Acceden fácilmente a los deseos de los hijos

.HIJOS:

 Baja competencia social. Pobre autocontrol, baja autoestima, escasa motivación, inestabilidad emocional, identidad débil, autoconcepto negativo. Escasa autoconfianza y autorresponsabilidad, bajos logros escolares..

 

La forma de actuar se resume en esta frase: “Todo vale. Haz lo que quieras que a mi me da igual”.

En este caso no hay normas, todo vale: no hay horarios, ni exigencias, los hijos toman sus propias decisiones, etc. Lo importante es “que el niño no moleste, mientras yo esté tranquilo…”

¿Qué ocurre si actuamos de esta forma?

    • Aprenden a hacer lo que le da la gana y no entenderán un NO por respuesta.

    • Serán poco responsables y evitarán cualquier esfuerzo.

    • No serán capaces de controlar sus impulsos y deseos inmediatos.

    • Serán inmaduros y rebeldes.

ESTOS ESTILOS BÁSICOS NOS INDICAN QUÉ CONSECUENCIAS PUEDEN TENER EN LA FORMACIÓN EMOCIONAL Y CONDUCTUAL DEL NIÑO.

  • Diversos estudios han demostrado, que aunque el estilo democrático, es el más adecuado, el que más problemas  causa, es sin duda el PERMISIVO,

  • Los niños necesitan límites, normas, modelado, una guía. Ahora bien las normas deben ser razonables, coherentes, concretas. Al igual que los castigos. Utilizar el refuerzo positivo en conductas acertadas del niño. Atender sus necesidades, pero animándole a que empiece a resolver sus problemas de acuerdo a su edad, sus capacidades, etc. CUIDADOS CON LA SOBREPROTECCIÓN..

  •  Valorar más el esfuerzo que los resultados. Educar en el respeto a los otros y sobe todo a sus padres, dando ejemplo. Fomentar un clima de afecto y diálogo pero con límites de respeto y conciencia de quiénes son los padres y quiénes los hijos.

 

Detectar cuál es nuestro estilo educativo es una de las mejores herramientas para conocer cómo educamos realmente. En qué aspectos funcionamos y en cuáles necesitamos mejorar de acuerdo con nuestros objetivos y con las necesidades de nuestro hijo.” 

Aunque no llevamos a cabo ninguno de estos estilos de manera “absoluta”, vamos oscilando de unos a otros.,lo realmente importante es que los miembros de la pareja pueda tener un criterio parecido,. La pareja establecerá acuerdos básicos a la hora de educar a los hijos con el objetivo de no transmitir mensajes contradictorios

 

DISCREPANCIAS EN EL ESTILO EDUCATIVO

Los padres tenemos que actuar siempre como un auténtico EQUIPO.

Una cosa son las pequeñas diferencias y otra cuando hay estilos de crianza muy distintos .Por ejemplo, un niño sabe que mamá se molesta rápidamente cuando se le habla mal, mientras que papá se vuelve loco cuando se derrama una bebida..  En el extremo estaría “papá lo permite todo y mamá es súper estricta,” Esto puede dar lugar a la confusión.

 

Muchas veces cada progenitor tiene su forma de educar, aprendida por sus vivencias y es difícil ponerse de acuerdo. Lo que si es fundamental es tener un acuerdo en lo que se considere valores base, y por otro lado evitar una guerra de pareja.

Para que el niño interiorice los “noes”, es esencial que no haya incongruencias.

Además, todo niño es oportunista y aprende rápido a sacar partido de la falta de coherencia. “Mamá me ha dicho que no, pero seguro que papá me dice que sí’.

Puede suceder también que uno de los dos padres se canse de ser siempre el “malo” y, al no sentirse apoyado por su pareja, tire la toalla: “

Sugerencias para encontrar una disciplina unificada:

1. Conocer el estilo educativo que ha tenido cada uno.

2. Preguntar al otro de su porqué a la hora de utilizar esa línea educativa, y porqué a ti no te encaja. Y qué piensa del tuyo y porqué

3. Analizar las ventajas y desventajas de cada una. Establecer un conjunto de normas en las que los dos estén de acuerdo. Es muy probable que tengas que revisar y ajustar las normas al cabo de algunas semanas si no están funcionando.

4. A medida que vayan probando nuevas estrategias de disciplina, resuelvan las disputas que surjan, una por una, en un lugar tranquilo y con privacidad, donde los pequeños no puedan escuchar.

5. Ponerse de acuerdo y mantengan las mismas reglas Buscar acuerdos sobre temas esenciales. Como la seguridad del niño o su alimentación. Y revisadlos con cierta frecuencia, ya que el niño crece deprisa y en cada fase hay diferentes puntos de atención. Si los pequeños se dan cuenta que sus padres  trabajan en equipo, es menos probable que los pongan en situaciones donde tengan que enfrentarse. Es muy importante que no critiques la forma de educar de tu pareja, delante de los niños.

6. Si sospechas que tu hijo está tratando de que haya un enfrentamiento entre tú y tu pareja dile que tomarás una decisión una vez que hables con tu su padre/madre. Pero no lo retrases. Las cuestiones disciplinarias requieren respuesta inmediata.

7. Si ya tienen una cierta edad se puede , establecer  normas familiares claras  y repasarlas con ellos para que tengan claro que ambos padres trabajan en equipo. Además, si los niños más grandes participan en la creación de las reglas, estarán más dispuestos a cooperar.

8. ¿Y si tu pareja se niega a hablar sobre el tema? Esa situación no es nada fácil, pero no te des por vencido. Pídele que haga una lista de los comportamientos del niño que no soporta, y que anote también las ideas que se le ocurran acerca de cómo resolverlos. 

 

9 . Trata de comprender el punto de vista de tu pareja. Evitar corregirle o sermonearle. No pretender que haga lo mismo que tu. Expresar tus límites con respeto y amabilidad. Ante momentos de conflicto, esperar a que se enfríe el ambiente antes de hablar del tema. En último caso, dale un libro o artículo sobre el tema, o solicita la ayuda de un profesional ( maestro, pedagogo etc)

 

Hay que TOMAR COMO REFERENCIA EL BIENESTAR DEL NIÑO. Y ser flexibles y estar dispuestos a cambiar si algo no funciona

EVITAR PERSONALIZAR CON “Tú””. Si le decimos al otro frases del tipo “Nunca acuestas al niño a su hora”, él se pondrá a la defensiva. Es mejor cambiarla por otra como: “al día siguiente me es difícil lidiar con ella. Necesito que respetemos su necesidad de sueño”.

CONCRETAR EL PROBLEMA REAL.. A veces la cuestión no esconde un desacuerdo, sino necesidades distintas

PENSAD EN EL PRESENTE. Separar la situación actual de posibles vivencias traumáticas de vuestro pasado y pensad que con vuestra pareja empieza una nueva historia.

EL NIÑO QUE RETA

A esa edad pueden empezar a reafirmar su individualidad y su independencia.

Hay que empezar a preocuparse cuando la convivencia tanto familiar como escolar se resiente, cuando el comportamiento retador o agresivo es generalizado y persistente

¿Qué podemos hacer?

1. LAS NORMAS Y LÍMITES TIENEN QUE SER LÓGICOS y coherentes para poder defenderlos de forma firme y sin sentimientos de culpabilidad. Y ser firme no implica gritar ni ser agresivo, sino mantener la norma.

2. DETERMINAR LAS CONSECUENCIAS de saltarse una norma o no cumplir una demanda – EL CASTIGO NO BUSQUE PROVOCAR MIEDO O LASTIMAR LA AUTOESTIMA del niño, Sólo se le priva de sus actividades placenteras..

3. SER CONSTANTE en la aplicación de las consecuencias. SIEMPRE SE APLICAN LAS NORMAS, y no “a veces sí” y “a veces no”.

4. REFORZAR LAS CONDUCTAS ALTERNATIVAS de cooperación, obediencia y cumplimento de las normas. Expresar el comportamiento que se espera del niño, no criticarle ni ponerle etiquetas. Si se critica es el comportamiento, no al niño.

5. NO ENTRAR NUNCA EN LA TRAMPA DEL RETO. Mantener la calma y no desesperarse. Si es necesario, contar hasta diez y respirar profundamente. NO DESESPERARSE NI ENOJARSE,. por lo regular terminan perdiendo frente al hijo, por los sentimientos de culpa

8. EL CASTIGO TIENE QUE SER PROPORCIONADO y acompañado de un enseñar a pensar, para que el niño comprenda que las acciones tienen sus consecuencias. .-EL CASTIGO DEBE SER BIEN DEFINIDO EN TIEMPO Y CANTIDAD. Evitar los “nunca” o “siempre”. Y siempre desde la primera conducta errónea o punible. ELEGIR CASTIGOS CERCANOS DEL DÍA EN que se tuvo problemas,.

9-LA PAREJA DE PADRES ESTÉ DE ACUERDO con cualquier manejo de la conducta del niño. .-Es recomendable que los padres, se sienten a discutir a solas y lleguen a un acuerdo,.

10- NO IMPROVISAR, La mejor forma de no desesperarse o enojarse, es que los padres, previamente, sepan qué hacer ante la conducta retadora del niño,

11-Evitar AUTOCASTIGARSE con ellos

12-LAS NORMAS DE CONDUCTA DEL NIÑO, SON SOLO PARA ELLOS y no para los padres. Estos tienen otras normas, también muy firmes y exigentes,

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *