Diario de una separación

Diario de una separación

No entraba en mis planes hablar sobre mi separación, porque de hecho, tampoco entraba en mis planes separarme cuando me casé. Pero las cosas a veces sencillamente pasan, y de eso hace ya casi 12 años. No siempre pude hablar con la calma con la que hoy lo hago sobre el tema, porque lógicamente hubo un tiempo en el que dolía demasiado todo. Pero hoy puedo dar gracias por todo lo vivido, ya que gracias a aquello, hoy tengo a un hombre maravilloso a mi lado con el que comparto mi vida, y con el que he tenido dos hijos maravillosos. Con el que he formado la que hoy es mi familia.

No quiero hablar de terceros y siempre procuro ser cauta y objetiva con este tema. Lógicamente es mi objetividad, mi mirada de la historia en primera persona. Pero llega un momento en la vida en el que necesitas expresar sin tapujos todo aquello que, a pesar del paso del tiempo y aunque ya no te duela, permanece como un oscuro poso en tu interior. Todo eso que a pesar del paso del tiempo te hace cada vez más consciente de que:

Una jamás termina de divorciarse del todo

Habrá mil historias, una por cada pareja que se rompa. Todas y cada una de ellas será distinta, con sus particularidades, con sus puntos en común, pero únicas a fin de cuentas. Por eso quiero dejar claro que con este testimonio no pretendo abanderarme de nada. Esta es mi historia, así es como la viví y sentí y así es como lucho e intento defender los intereses de mi hijo por encima de todo cada día. Pero seguramente que tú que me lees, si un día pasaste por una situación similar te reconocerás en algunos de los sentimientos que hoy plasmo y transmito en estas líneas.

Hasta que no asumes que has fracasado, (o triunfado, todo depende de la óptica y la perspectiva desde la que lo mires) no alcanzas a ver la luz al final del túnel. Ese momento es de caída. Una caída libre al vacío y a toda velocidad. Lógicamente, llega un momento en el que tocas fondo. Tu cuerpo y tu alma quedan inertes a la espera de que sea alguien quien te rescate, porque has llorado tanto que apenas te quedan fuerzas para mirar el mundo que te rodea con objetividad.

Quizá no tanto por la propia separación, sino por todo lo que ello implica. Empezar de cero, sola con un bebé recién nacido y las hormonas a flor de piel. Porque quizá estés rodeada de gente, pero esa gente al caer el día se recoge en su casa, y al final es el silencio frío de las paredes de tu hogar, ése que antes olía a familia y ahora sólo desprende silencio, el único que te hace compañía. Por todas las veces que tendrás que revivir tu situación y todas las puertas a las que tendrás que llamar. Y no es hasta que asumes realmente la nueva realidad, que miras alrededor y ves que has de levantarte y reconstruir tu vida. A tu manera. Una nueva vida, la que tú quieras vivir.

Es una oportunidad de renacer, de resurgir de entre tus propias sombras. Y si no eres tú la que arregla tus propias alas, nadie lo hará por ti

En los primeros momentos no me veía capaz de salir de aquel pozo yo sola y pedí ayuda psicológica. Me costó dar el paso de levantar el teléfono y reconocer que quizá todo aquello era demasiado grande para mí. Sin embargo, en la seguridad social no debieron considerar mi caso prioritario y me dieron cita para seis meses.

Gracias a que en el fondo debo ser una mujer fuerte, y pude salir adelante con otros apoyos bien distintos. Cuando apenas faltaban unas semanas para aquella cita me llamaron para retrasarla. Amablemente les dije que no gracias a su apoyo, ya no les necesitaba. Si en alguna ocasión me encuentro en una situación límite, y preciso de ayuda profesional para que me reoriente, creo que acudiré directamente al sector privado…

Lógicamente toda esa vivencia deja una huella tatuada en tu persona y ya nunca más vuelves a ser la misma que eras. No quiere decir ni mejor ni peor, simplemente diferente. Es cierto que aprendes a conocer aquellas fortalezas y también debilidades que desconocías de tu propia persona. Es cierto que descubres cualidades que seguramente ya tenías, pero que cuando una vive en esa zona de confort no es consciente de ellas, pero también es cierto que hay otras muchas cosas que cambian.

Una traición te convierte en una persona desconfiada, incluso fría y siempre alerta. De repente te sientes insegura de ti misma y eso a veces también influye en las relaciones con las personas de tu entorno, en cómo afrontas el hecho de que otras personas entren en tu vida. Repercute en cómo te sientes contigo misma y en cómo proyectas tu persona hacia los demás, en cómo y cuánto te abres a las personas.

Y de repente un día te das cuenta de que tu nueva vida ha tomado forma, vuelves a sonreír, las ilusiones y los proyectos vuelven a formar parte de tu vocabulario. Has logrado no reconstruir tu vida anterior, sino crear una nueva, y sin embargo y a pesar de todo la sombra de tu separación siempre está ahí presente. Desconozco si la otra parte siente lo mismo, pero mi sentir es el de una nube negra que siempre está en mi cielo azul amenazando tormenta.

Y sin embargo y a pesar de todo la sombra de tu separación siempre está ahí presente

Las cuestiones económicas siempre parecen ser foco de problemas para otras personas. Realmente mentiría si dijera que alguna vez me han dejado de abonar la pensión de alimentos que recibo para mi hijo, pero sí me recuerdan de un modo u otro la suerte que tengo y lo afortunada que soy por la pensión que en su día logré negociar. Y al final una termina con la sensación de que está recibiendo el sueldito de Nescafé para toda la vida.

Parece que recibes limosna y nada más lejos de la realidad. Los progenitores no custodios se olvidan o muy probablemente no son conscientes de los gastos que tiene un hijo. Porque no todo es ropa, libros y educación. Los niños también juegan y necesitan otras muchas cosas. Incluso, en la mayoría de las ocasiones por el simple hecho de no dar más explicaciones de las necesarias, asumes gastos que por sentencia deberíamos asumir al cincuenta por ciento.

Por no hablar del régimen de visitas. He pasado muchos años luchando porque el padre de mi hijo esté presente en su vida. Veo cómo se ilumina y se nubla su mirada cuando su padre no viene a recogerle, o cuando “por cuestiones laborales” (siempre son cuestiones laborales) tiene que adelantar la entrega en el domicilio materno. Y eso sólo lo veo yo. Y eso, sólo lo siento yo. Siento como si mil agujas me atravesaran el alma. Porque el dolor de mi hijo es mi dolor.

Pero aparte de los sentimientos, este tema tiene otras implicaciones. El hecho de no poder hacer planes sin contar con personas que ya te son ajenas a tu vida. El tener que tener en cuenta un calendario ajeno al tuyo para organizar tus planes o vacaciones. Tener que tragar que dichas vacaciones sean a la carta. El hecho de tener que hacer encaje de bolillos para estirar como el chicle tus propias vacaciones. Aunque finalmente también es cierto que con el paso de los años, también aprendes a asumir que esto forma parte de tu realidad. Y te adaptas.

Mi hijo está entrando en la preadolescencia, él cada vez es más consciente de todo. No es necesario que yo le hable de nada. Adora a su padre por encima de todas las cosas, pero sus ojos cada vez se abren más y viven los daños colaterales del error que cometieron sus padres. Error del que por supuesto no me arrepiento. Jamás renegaría de mi pasado, y menos de ese pasado. Ése que me regaló un hijo, mi niño mayor, dulce y rebelde a partes iguales.

Algunos años más tarde tras mi separación esta es mi conclusión. Soy feliz. He reconstruido mi vida y me gusta cómo la vivo. Pero la cruda realidad es que una jamás termina de romper las cadenas que la unen a su vida anterior. La sombra de aquel divorcio que me empujó a resurgir siempre, o al menos durante muchos años, estará presente aún en nuestras vidas.

El diario de mi separación tiene aún muchas hojas por escribir

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Verónica Saseta

Trimadre, pero eterna primeriza. Asesora de lactancia. Hiperactiva. Una vez fui madre separada.

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6 comentarios sobre “Diario de una separación

  1. pues llevo 1 año y me cuesta estar sola.con mi hijo de 5 años y seguir palante y mi exmujer con otra lleva 1 año viviendo juntas y con los 3 hijos de la otra y nuestro hijo cuando toca creo k no puedo salir

  2. Me siento muy identificada. Yo tuve la suerte de tener enseguida una psicóloga de asistencia a la victima a mi disposición. Yo también estoy conociendo a un hombre maravilloso, con él estoy volviendo a tener ilusiones. Eso si a mi lado tengo al gran tesoro de mi vida mi hija.

  3. Me ha encantado el post, llevo 5 años separada, los que tiene mi segunda hija con el.. me dejó a las dos semanas de nacer mi hija, con otra de 3 añitos y recien pasada una cesárea, sin palabras.. por supuesto, habia “otra” niña de 22 añitos (15 menos que el).
    Me he sentido muy identificada en casi todo el texto, aun no he rehecho mi vida porque no me siento preparada, pero todo llega.
    Gracias por el post..

  4. Gracias Verónica por tu post.
    Yo acabo de empezar este duro proceso de separación después de 25 años juntos. La decisión ha sido mía y me separo queriendole, ya no sé si mucho o poco porque nos hemos desgastado tanto…
    Tenemos dos hijas a las que aún no les hemos dicho nada ya que ni yo me lo creo aún. Han sido tantas veces lo de; » que viene el lobo»., pero me da mucho miedo hacerles daño y la incógnita de cómo lo van a gestionar.
    Supongo que todo pasa y más sola de lo que me siento ahora no me voy a sentir.
    Gracias

    1. Hola, tengo un bebé de 7 meses y estoy en proceso de divorcio. He intentado por todos los medios no llegar hasta este punto, mi pareja no ha sabido comprender la nueva situación y cambio de vida. Ahora debo enfrentarme a una nueva vida, nueva casa y nuevo trabajo… Y separarme de mi hijo por primera vez…No sé de dónde voy a sacar las fuerzas, todavía lo quiero mucho y siento impotencia por no poder hacer que me entienda, creo que el tampoco ha puesto de su parte. No sabía si aguantar por mi hijo o seguir adelante para romper con esta situación, y el miedo a equivocarme. Espero que algún día mire atrás y piense que todo ha valido la pena.

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