El duelo afectivo. Fase final: Crecimiento personal (VI)

El duelo afectivo. Fase final: Crecimiento personal (VI)

TU CAMBIO INTERIOR; CUANDO TÚ CAMBIAS TODO CAMBIA.

Después de la aceptación de que lo vivido no va a volver, de que no tiene más recorrido, de que ahora ya todo va a ser distinto; cuando empezamos a ser capaces de anclarnos en el presente inmediato, sanando y perdonando las heridas del pasado y no anticipando negativamente un futuro incierto, estamos en vías de crecimiento.

Para que haya crecimiento, se necesita un cambio. Todo cambio supone movimiento y por tanto alejarse de algo, soltar, desapegarse de lo anterior. Es algo que continua en el tiempo, que no tiene fin, así que cuando lo sientas, no lo creas conquistado definitivamente y sigue trabajando en ello. Es algo activo y consciente a lo que puedes acceder si te entrenas y ejercitas. Requiere decisión y constancia.

Contrario a lo que se piensa, la felicidad NO es un destino a donde debemos dirigirnos sino el camino por el que vamos transitando mientras vivimos. Es por tanto una manera de “ser y estar” en el mundo. Es una actitud frente a la vida. Por tanto, tenemos en nuestro interior la capacidad de experimentar ese estado de serenidad

ALGUNAS CLAVES PARA TU CAMBIO INTERIOR:

Cuida tu lenguaje interno y externo

Todos tenemos un dialogo interno, una vocecita interior, aunque a veces no seamos conscientes de ello. Debes estar atenta a esa voz en off, esa que va narrando y/o valorando todo lo que sucede, haces o hacen otros.

La mayoría de las veces nuestros pensamientos son críticos, duros, dañinos negativos, quejosos, enjuiciadores, absolutos, categóricos. Este lenguaje pensado no se corresponde con la realidad que es mucho más tenue, plana, intermedia, benevolente, neutra. Somos nosotras las que la llenamos de valor, de color y de importancia a gusto del consumidor (aunque sea inconscientemente). Percibimos las cosas no como realmente son, sino como somos nosotras.

Conecta con tu lenguaje interior, observa cómo te hablas a ti misma, qué te dices acerca de lo que sucede, y de los demás. Sólo así, podrás cambiarlo y hacerlo más realista y funcional.

Atentas a este tipo de palabras que aparecen en nuestras cabecitas y a veces también se verbalizan:

  • Todo – nada, en vez mucho – poco – bastante, en X grado; la mayor parte, en gran medida. Nunca / siempre versus no suele darse; muy poco; pocas veces; no tiende a aparecer, frecuentemente, a menudo, rara vez… Etc.
  • Imposible frente a esta complicación, ahora lo veo difícil,…
  • Horrible / insoportable en vez de bastante malo; muy negativo; muy doloroso, molesto, incómodo.

Se trata de desterrar de tu vida el pensamiento victimista, catastrofista, radical y dramático.

Auto obsérvate: ¿Qué te dices acerca de tu separación que te produce malestar?

 

“Descubre los grados intermedios”

La realidad no es blanca o negra, sino gris. Esto quiere decir que hay un continuo con diferentes matices. Situarnos en un extremo de esa línea, y pasarnos al otro constantemente no se ajusta a la realidad y nos provoca sufrimiento. Esto sucede de cara a:

Los demás, uno misma y las circunstancias:

Una persona no es buena o mala; excelente persona o un monstruo; amigo maravilloso o deleznable; muy generoso o completamente egoísta, etc. Los hechos, las circunstancias, no son fantásticos o lo peor; sublimes o terribles

Intenta dejar de clasificar a los demás, a ti misma y a los hechos como si solo hubiera dos opciones contrapuestas.  Piensa en cada característica de esa persona – situación como una escala del 0 al 100, con muchos matices. Además, nuestra percepción y valoración del otro puede variar a lo largo de los días, o dependiendo de nuestro estado anímico, las conductas puntuales etc.

Cuando pienses que alguien, por ejemplo, es un antipático, piensa si otras veces su comportamiento ha sido diferente, con lo que deberíamos colocarle en otra posición de la escala. Cuestiónalo, compruébalo.  No etiquetes y categorices de manera inamovible. Intenta observar la realidad como si fuera la primera vez, con mente “blanca”, sin prejuicios.

De esta manera podremos apreciar matices en las conductas de los otros, mostrándote más tolerante con sus defectos, y acciones, y no esperando que sean perfectos para colocarle en el polo positivo de la escala.

Debemos aprender a:

  • No pensar en blanco o negro sino a apreciar los matices. No simplificar la realidad en dos polos, y por tanto contemplar las innumerables posibilidades que nos ofrece la vida que no veíamos por pensar sólo en dos opciones.
  • No ser perfecta, ni esperar que los demás o las circunstancias lo sean. La sobre exigencia lleva a la frustración y al sufrimiento. Cuidado con las expectativas, y las metas desmedidas
  • Equivocarte, sin dramatizar o asustarse. Los errores son inevitables si se quiere avanzar. Aprender de ellos y seguir. Permítete equivocarte, y lo mismo a los demás.

Auto obsérvate. ¿Cuántas veces al día enjuicias a ti misma, a los demás o a la realidad de manera categórica y extremista? Cuestiónalo y modifica esos juicios.

 

Cree en ti. “Recopila tus logros”

Evita las autocríticas insanas, desvalorizaciones, y da paso a un reconocimiento de logros o valores personales.

Así es, destina un tiempo cada día a reconocerte tus méritos, tus logros y que a veces consideramos absurdos o insignificantes, y que sin embargo pueden ser muy gratificantes. No hace falta que sean grandes hazañas, o proyectos, sino cambios en tu vida, cosas que te hicieron sentirte satisfecho al lograrlos. Tampoco hace falta que lo proclames a los 4 vientos, no se trata de buscar aprobación sino auto reconocimiento.

Contéstate:

  • Estoy satisfecha de mí misma por …
  • Uno de los momentos en los que me caigo bien a mí misma es cuando…
  • ¿Qué decisiones he tomado que me hacen sentirme en paz conmigo misma?
  • ¿Qué aprendizajes, habilidades o aptitudes he conseguido?

 

Practica el agradecimiento. “Da las gracias”

Uno de los hábitos que mayor bienestar y serenidad nos producen es hacer cada día un ejercicio de plena consciencia de todo lo positivo que rodea tu existencia, lo que tienes, lo que eres, lo que recibes.

Empieza a enumerar todo aquello por lo que te sientes agradecida, cosas de las que puedes disfrutar y que no las valoramos porque siempre han estado ahí, pero que, si nos faltasen, nos sentiríamos profundamente mal, incómodas, desgraciadas, frustradas.

No te acostumbres a todo lo bueno que te rodea, y agradécelo. Focaliza en lo que SÍ tienes y No en lo que te falta.

 

“Preferir frente a necesitar”

“No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita”

Buda

Cuántas más cosas necesites para ser feliz, será más complicado que todas tus necesidades estén satisfechas. Y con esto, me refiero tanto al aspecto material como a personas, afectos, trabajos, salud, etc.

Si necesito, dependo, y si dependo vivo con miedo a perder, enfocado en no soltar y mantenerme a pesar de cualquier cosa. Me siento presionada, obligada, menos libre. Si no lo consigo o no puedo mantenerlo como yo quiero una vez logrado, siento ansiedad, miedo o me frustro y me enfado.

En cambio, si prefiero puedo escoger, soy libre porque acepto que puedo no lograrlo y no pasa nada. Entendemos que las preferencias son posibilidades y no obligaciones, deberías.

Vivir desde la filosofía de que el bienestar depende más de mí, y de mi actitud que de lo que tenga o haya en mi vida.

Piensa: ¿Qué necesidad crees que tienes que te impide sentirte bien? ¿Lo necesitas o simplemente lo prefieres?

 

Salir de la zona de confort

“La vida es aquello que empieza donde termina tu zona de confort”.

La zona de confort son todos aquellos escenarios donde te encuentras segura, cómoda ya que controlas de alguna manera lo que sucede, transitas en automático, sientes que dominas la situación, que no corres peligro, que no tienes que tomar decisiones, arriesgar.

Al abandonarla, empieza la incertidumbre, lo desconocido.

Pero pensad por un momento en las palabras “DESCONOCIDO E INCERTIDUMBRE”. ¿Por qué tienen mala prensa? ¿Por qué suenan a peligro, a negativas?

Sentirte incomoda te obliga a moverte, a elegir, a sacar recursos y amortizarlos, a utilizar cualidades de ti mismo que tenías olvidadas o que desconocías.  Esto brinda una maravillosa oportunidad de crecimiento, de aprendizaje. Sólo nos desarrollamos experimentando.

A veces no lo hacemos voluntariamente, a veces la propia vida nos empuja a salir de la burbuja de bloqueo y seguridad, y entonces tenemos miedo, no nos parece que podremos.

Tener en esos momentos claro que la vida no es sino un continuo suceder de etapas, de cambio, y que su propósito es que evolucionemos, nos ayudará a aceptar esa situación.

Por tanto, practica:

  • Permítete cometer errores.
  • Permítete tener miedo.
  • Acepta la incertidumbre, confía, fluye.

 

“Busca tu flow”

Cuando hablamos de “Fluir”, estamos refiriéndonos a esa sensación de estar metido de lleno en una actividad que disfrutas por completo, tanto que pierdes la noción del tiempo, ya que podrías estar horas y horas enfrascado en ello.

Se trata de encontrar una actividad lo suficientemente difícil como para que implique reto, pero no tanto como para sobrepasar tus habilidades o aptitudes.

Dentro de lo posible, reserva un tiempo al día, o al menos a la semana, para FLUIR.

¿Qué actividad te gusta, te hace sentir bien y te hace olvidarte de lo que te preocupa?

 Cambia la queja y el victimismo por la acción.

Cuando algo no nos gusta, nos incomoda, tenemos la costumbre de quejarnos, de decirnos que es injusto, que los demás son lo peor, que mi situación es insoportable etc.

Lejos de hacernos sentir aliviados, este tipo de actitudes continuas nos producen además de emociones negativas, la creencia de que somos víctimas de los demás, del destino, de las circunstancias y por tanto poco podemos hacer para cambiarlo.

Una cosa es dar una opinión sobre lo que sucede a nuestro alrededor y otra, enjuiciar, quejarnos, criticar, lamentarnos, culpabilizar y quedarnos ahí ancladas como si el mero hecho de exponerlo interna o externamente, nos fuese a traer, por compensación a ese “sufrimiento provocado desde fuera”, una compensación.

Tenemos a veces la idea de que, si se aguanta más, la vida, los demás nos tienen que recompensar. Pues no es así. La vida es la que es y los demás actúan según sus necesidades y no contra nosotras.

La buena noticia es que si nos acostumbramos a dar una opinión constructiva y real de lo que sucede y tomamos acción sobre ello, somos dueñas de nuestro bienestar.

Si mi pareja no me habla bien, me trata mal, puedo optar por quejarme llorar, acusarle, comentar a los demás lo injusto que es, o quedarme allí esperando un cambio o una recompensa por ser tan buena y aguantar tanto. O, por el contrario, decirme/le que no me gusta ese trato, que no estoy cómoda y tomar una decisión como la de apartarme.

Identifica tus quejas diarias y cámbialas por soluciones, o por aceptación si no está en tu mano cambiar la situación.

Con constancia y voluntad, conseguirás ejercitarte y empoderarte. Concédete un tiempo; sin prisa, pero sin pausa. Vete implementando estos puntos poco a poco, día a día y en los diferentes ámbitos de tu vida. TOMA ACCIÓN.

SÉ TU EL CAMBIO QUE QUIERES VER EN  TU VIDA Y EN EL MUNDO

NO ESPERES RESULTADOS DIFERENTES, SI HACES SIEMPRE LO MISMO

PASA A LA ACCIÓN

Lee los artículos anteriores sobre las fases del duelo emocional:

El duelo afectivo. Sus fases y algunos puntos a tener en cuenta (I)

El duelo afectivo. Etapa de NEGOCIACIÓN (II)

El duelo afectivo. Fase de rabia y culpabilización (III)

El duelo afectivo. Fase de tristeza (IV)

El duelo afectivo: Fase de aceptación (V)

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Ana Olaizola

Psicóloga de la Asociación Española de Madres Separadas

Un comentario sobre “El duelo afectivo. Fase final: Crecimiento personal (VI)

  1. “Si mi pareja no me habla bien, me trata mal, puedo optar por quejarme llorar, acusarle, comentar a los demás lo injusto que es, o quedarme allí esperando un cambio o una recompensa por ser tan buena y aguantar tanto. O, por el contrario, decirme/le que no me gusta ese trato, que no estoy cómoda y tomar una decisión como la de apartarme.”

    ¿Hablabas de mi, verdad?. Maravilloso artículo pero este y los 5 anteriores.

    Gracias

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