Las madres separadas y su sueldito Nescafé

Las madres separadas y su sueldito Nescafé

Durante el proceso de separación, son muchos los factores que se tienen en cuenta a la hora de establecer la pensión de alimentos que deberá ser abonada a favor del menor o los menores habidos en el matrimonio que se rompe, o incluso a favor de la mujer (pensión compensatoria).

Aunque estos últimos casos son cada vez menos habituales, ya que es cada vez menos usual que la mujer se quede en casa dejando su puesto de trabajo para dedicarse a la crianza de los y las hijas, también se dan. Madres que en su día CONSENSUARON dejar sus trabajos para cuidar de sus hijos o hijas y, hoy en día les cuesta volver al mercado laboral del que salieron y consiguen trabajos de «cuidados» para poder conciliar:

Algunos de los principales aspectos que se tienen en cuenta a la hora de determinar la pensión de alimentos:

  • Diferencia salarial entre ambos progenitores.
  • Necesidades básicas del menor.
  • Gastos fijos acordados dentro del matrimonio.

No es la primera vez que leo o escucho comentarios del tipo (verídicos todos ellos):

“Hay padres que también quieren ser padres, y que trabajan de sol a sol para poder vivir dignamente después de pasar ese sueldo Nescafé a sus exmujeres”.

“Las madres ejemplares sólo saben poner impedimentos y vuelven en contra de los padres  a los hijos, intentando impedir a toda costa que estos sean felices”.

“También los padres llevan mal llegar de trabajar y no ver a sus hijos al llegar a casa, y no poder brindarle todo lo que le piden porque ya con el sueldo «Nescafé» le queda para lo justo y necesario.”

No es que no acepte otras opiniones. Todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión siempre que lo haga desde el respeto. Pero después de reflexionar un poco y sacudirme la mala leche que me entra cada vez que pienso en este tipo de comentarios, tomarme mi tiempo para poder poner en palabras dichos pensamientos, mi conclusión es que la gente habla, bien desde el más absoluto desconocimiento, o bien arrastradas por la unión emocional que estas personas pueden tener hacia ese allegado, familiar, amigo o pareja que se encuentra «al otro lado de la barrera«. Realmente no lo sé.

Sin embargo, me gustaría invitar al ejercicio de la empatía, a que se pongan en nuestros zapatos por un momento y oye, saquen la calculadora y hagan cuentas reales, a aquellas personas que realmente creen que con las ridículas pensiones que recibimos las madres A FAVOR DE NUESTROS HIJOS E HIJAS, nos ponemos un pisito en la Moraleja madrileña, o que creen a pies juntillas que con la aportación que realizan mantenemos a toda la familia y parte del vecindario. Y digo empatía por no hablar de raciocinio…

Querida persona anónima que crees que me lucro con la pensión de mis hijos…

Claro que hay padres implicados y motivados en el cuidado de sus hijos. Claro que hay padres concienciados en su papel tras la separación. Claro que hay padres que se rompen los cuernos trabajando para salir adelante, se implican, se informan, se preocupan, claro que hay padres que ESTÁN Y QUE SON. POR-SU-PUES-TO.

Pero, ¿Y las madres? ¿A qué dedican el tiempo las madres que tienen la custodia de sus hijos? ¿A tocarse la breva? ¿A elucubrar? ¿Dedican su vida única y exclusivamente a joderles la vida a sus exparejas? ¿Todas? ¿Sin excepción? Invitaría de buen grado a aquellas personas que opinan de ese modo a ponerse en el lugar de esas madres que están solas, sin nadie alrededor, con un trabajo de mierda, a turnos y unos horarios imposibles, un sueldo miserable, complementado con “el sueldito Nescafé” y haciendo encaje de bolillos para cuadrar las agendas de sus hijos mientras ellas trabajan fuera de casa. Van a las reuniones escolares, los sábados a los partidos de turno, les llevan al médico, les bañan a diario a pesar de llegar literalmente rotas a sus casas de cansancio y además, son la parte «malvada» porque se encargan de estar encima con tema estudios y deberes, mientras muchos padres sólo se dedican a la parte «lúdica», y suma y sigue…

Me gustaría que esas personas se pusieran por una vez en nuestros zapatos, e intentaran ver en las pupilas de nuestros hijos la tristeza que solo nosotras vemos cuando esos abnegados padres se pasan por el arco del triunfo el régimen de visitas, o lo convierten en un «menú a la carta«. O cuando deciden unilateralmente que no contribuyen más económicamente porque no les sale «de ahí». Porque de estos padres permitidme que os haga la revelación del año: ¡También hay, eh!

Estoy cansada de que nos pinten como a las brujas pirujas del cuento, las malas malísimas de la historia que les hacen la vida imposible a sus exmaridos… ¡Pobrecitos! Madres ejemplares… Tiene sorna la cosa.

No, querida persona anónima que crees que me lucro con la pensión de mis hijos…  «Ejemplares» son aquellos o aquellas que piensan que con 200 miserables euros (quien tiene la suerte de que le pasen eso…) se puede:

  • Vestir a un niño.
  • Alimentarle, en casa o en el comedor escolar.
  • Libros y materiales escolares o uniformidad cuando sea el caso.
  • Pagar la cuota del colegio privado o concertado que ambos progenitores eligieron y que aunque las circunstancias económicas de la parte custodia cambien, no puede dejar de abonar porque necesita el permiso del otro progenitor para poder hacer un cambio de centro, teniendo que llevar a juicio y delegar dicha decisión en un juez, con todo lo que ello supone a nivel económico.
  • Costear sus necesidades de ocio.
  • Cubrir los gastos de las extraescolares que llegada una edad los propios niños y niñas demandan, porque si no es consensuada… ¡Allá te las entiendas, morena!
  • Las clases de refuerzo, si no has sido inteligente y has dejado claramente reflejado en el convenio regulador que esos gastos deben sufragarse a medias. Porque para lo que nos interesa, sí nos ceñimos a convenio.
  • Los cumpleaños o eventos sociales, que también los tienen. (Ya me podía haber salido más antipático el niño, porque tiene la agenda más ocupada que un Ministro)
  • Los caprichos… Porque oiga, mi hijo que es un descerebrado, de vez en cuando también tiene caprichos, y sí, aquí la mala madre de turno se los da. ¡Descerebrada que es una! Con el sueldito Nescafé que me pasa el padre de la criatura, efectivamente también le doy algún capricho.
  • Y ya poniéndonos puristas: Luz, gas, agua,… (Que también de eso gastan, ¿eh?)

Y digo todo esto, porque debe de ser que con lo que mi trabajo reporta a la economía familiar, me abro una cuenta en las Caimán. Sí, para el piso en la Moraleja, claro. Pues no, permítanme decirles que con mi sueldo contribuyo al 50% (si sacamos la calculadora seguramente que será más…) en el pago de todas las necesidades anteriormente mencionadas.

Por supuesto que hay padres estupendos y maravillosos que ejercen COMO TIENEN QUE EJERCER, que abonan sin rechistar la aportación para el mantenimiento y bienestar de sus hijos e hijas, porque es su RESPONSABILIDAD. Pero por desgracia, y sí, sí, digo: POR DESGRACIA, y lo digo con conocimiento de causa, no es lo que abunda, y entre la fauna salvaje nos encontramos con ejemplares:

  • Que dejan de pagar las cantidades correspondientes por decisión propia.
  • Que pagan los meses que quieren.
  • Que deciden que en vacaciones no se paga porque están con ellos.
  • O ya, el premio gordo… Los que se despiden para dejar de tener nómina y trabajar «en negro» para pagar el mínimo o directamente no pagar y no se les pueda embargar.

Buenos días, querida persona anónima que crees que me lucro con la pensión de mis hijos… Que reflexione usted bien.

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Verónica Saseta

Trimadre, pero eterna primeriza. Asesora de lactancia. Hiperactiva. Una vez fui madre separada.

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6 comentarios sobre “Las madres separadas y su sueldito Nescafé

  1. Bueno , totalmente de acuerdo aquí madre separada de 3 niños menores de 3 años en ,padre literalmente desaparecido ( es sueco y allí se ha largado ) ayer tuve el juicio de medidas provisionales ( el padre ni apareció ) y me tuve que oír del fiscal que me pusiera ya a trabajar que que era eso de estar de excedencia ( recuerdo 3 bebés de menso de 3 años ) que volviera a trabajar y que en su opinión el padre solo se debía hacer cargo de los gastos escolares porque total si yo no trabajaba que Fe que me quejaba , realmente confío en que la juez no lo vea de esa manera ; pero después de estar un año que se dice pronto , ocupándome 24 horas al día 7 días a la semana de los niños sin un descanso tener que oír como me llamaba vaga y aprovechada el que teóricamente tiene que proteger a mis niños ..,. En fin ; han pasado 24 horas y sigo asimilándolo

  2. Me siento totalmente identificada,pero absolutamente todo porque mi ex dio de baja la empresa para no pagar y bueno ya cuando es mas mayor pidio la compartida para no pagar porque aunque se deberia de ingresar en una cuenta 200€ que es lo que me daba antes,son 100€ cada,no lo hace.llevo al cole su numero de cuenta para que cobraran la mitad del colegio,y que pasa con los libros y material y demas??se supone que tendrian que mirar por el bien de los niños pero ni la justicia ni los padres lo hacen y por eso nosotras tenemos que sacar la fuerza y el coraje para sacarlos adelante

  3. Soy mujer y separada, hay casos para todo, pero todo esto se soluciona con la COMPARTIDA, no te devo nada no me debes nada.
    Normalmente la mujer se queda en el domicilio que el marido paga al 50% más supongamos los 300 para las niñas y gastos extras. Con suerte la suma de eso son unos 700 euros al mes. Enserio creéis q con los sueldos que hay el esta en mejor posición?
    Con un sueldo x ejemplo de 1.300 Le quedan 600 para acceder a una vivienda q ya sabemos el precio de los alquileres, hipotecas ni plantearlo xq ya tienen una. Gastos de gasolina, comida, agua,gas, luz y extras que siempre salen.
    Que queda que pueda destinar al ocio con sus hijos?
    La mayoría están destinados a volver con sus padres.
    Esta a la orden del día separarse, pero hay q ser consecuentes con las decisiones y no quererlo todo.
    Para mi hoy en día la ley es desigual se trata al hombre como un cajero y a la mujer como la encargada de los niños.

    1. Nadie ha dicho que él esté mejor o peor… No entramos en eso. Entramos en la creencia de que con la pensión que cobran las madres se sobrevive.

      Económicamente, en una separación, ambas partes pierden nivel de vida pero a los padres no se les han puesto etiquetas denigrantes como la del «sueldito de Nescafé».

      La custodia compartida debe ser cuando ambos progenitores realmente quieren involucrarse en la crianza de sus hijos, no para igualar situaciones económicas, que es lo que vienes a decir…

      Muchos padres no solicitan custodia compartida pero luego se quejan de las pensiones. Conocemos bastantes casos de padres que solicitan la este tipo de custodia para no pagar pensión, pero luego no dedican tiempo a los hijos, que se crían en su tiempo con los abuelos.

      Si el padre la solicita para involucrarse en la crianza, bienvenida sea, pues será en beneficio de los menores. Si el padre prefiere una custodia maternal y cumple con sus responsabilidades, todo perfecto también…

      Pero el artículo no va de custodias, va de la realidad que hemos comentado al principio.

      Ninguna madre se lucra con las pensiones de sus hijos (las que logran cobrarlas). Las pensiones de los hijos son para los mismos y, hablando de sueldito Nescafé, olvidan (con total intención) quiénes son los únicos beneficiarios de las mismas.

      A propósito, cada día son más los casos en los que ambas partes se van de la vivienda y esta se pone en venta, por lo que ambas partes se van de alquiler o compran nueva vivienda. Si la vivienda queda para uso de los hijos y los padres no pueden seguir haciéndose cargo del pago, siempre pueden solicitar la liquidación de bienes comunes, pero nunca achacar ese problema a la pensión de los hijos.

      No creemos que ayude a nadie ni poner etiquetas a esa pensión, ni mezclarla con otros temas económicos que tienen diferentes caminos legales.

      Un saludo.

  4. Suscribo 100%. Debe haber padres implicados y co-responsables al 50% en el cuidado de los hijos, digo yo … pero bajo mi modesta experiencia, a nivel mitológico de los unicornios blancos … . En mi caso la cuota de pensión alimenticia que le paga a SUS también HIJOS -aclaremos, no a mí para mis caprichos- ya estaba por debajo del 50% de los gastos reales en el momento del divorcio. Y él feliz como una perdiz por el logro, una cosa más de tantas que quedará para sus memorias.

    Por aquel entonces, para acabar de arreglar el escenario, me quedé sin trabajo, después de años reduciendo mi jornada laboral y por tanto mi sueldo, para el cuidado de los niños desde que nacieron. Basta decir, que sus ingresos son bastante superiores a los míos y que el dinero no es algo de lo que carezca precisamente.
    Ya durante la negociación del convenio, para que los 2 niños pudieran estudiar en el mismo colegio, tuve que claudicar -y por escrito, no fuese que luego … – y pagar de mi bolsillo el 100% de la guardería privada en el mismo centro donde ya estaba escolarizado el hijo mayor. El colegio había sido acordado por ambas partes hacia años. Creo que mi cuenta corriente aún tiembla cuando recuerda aquel año.

    Y muchos pueden sorprenderse … pero los niños crecen. Sí, ala, ya lo he dicho … C R E C E N … , y claro … van ampliando necesidades , esto es para entendernos algo así como : «los cubos y palas del parque pasaron a la historia y tus hijos quieren/necesitan hacer futbol, inglés, saber nadar o demás intereses varios».

    Y si esa cuota inicial estaba por debajo de los gastos reales de los menores entonces, ni te cuento ya los consiguientes años pagando unilateral y exclusivamente las extraescolares, los uniformes por duplicado para 2 casas, las colonias escolares, los libros del cole, las mochilas, los dichosos regalitos a las profes, los cumpleaños, los disfraces y entradas de festivales y demás saraos escolares, los medicamentos y un largo etc que casi mejor no detallar porque me pongo mala …
    Pero llega un día en que ya harta de tanta jeta, caradura y mezquindad paternal nivel leyenda, te decides ir al juez con todas tus razones y facturas … previo pago de abogados, procuradores y demás tribu, obvio … y y le cuentas por escrito a ese juez que te ha tocao y que no sabe lo mucho que te sacrificas por tus hijos, una décima parte de tus penas y desdichas … básicamente las que atañen a la supuesta obligación del padre de las criaturas para que se haga cargo del 50% de las nuevas necesidades de sus vástagos y que no estaban contempladas en sentencia anterior … y olvidémosnos del 100% de lo invertido hasta esa fecha, que es eso que los niños se llevan y aprovechan, que el padre no paga y tú no volverás a recuperar nunca jamás.
    Esa fase de tu vida en la que pasas por la experiencia religiosa de comprobar lo bien que funciona la justicia en este país es impagable … un juez que ni se ha molestado en leer tu demanda cinco minutos antes de entrar en sala y que aún menos le interesa que abras el pico durante el juicio, no vaya a ser que con tanto que explicar le revoluciones el gallinero, con lo tranquilo que esperaba que se le presentase la mañana … el padre que no tiene ni idea del proyecto educativo «supuestamente» escogido por ambos y necesidades diarias de sus hijos, y cuya única argumentación es que eres una loca obsesiva compulsiva para que tus hijos hagan inglés – por favor qué cosas le da por pedir a una … inglés …habiendo tanto chino en el mundo y pudiéndolo aprender en el todo a 100 de la esquina – y un deporte que te piden porque les gusta.
    Y allí está todo el mundo hablando, opinando y juzgando sobre tus hijos y lo que les conviene y lo que no … el juez, los abogados, el padre que ni paga ni le interesa, los procuradores, el fiscal …. y TÚ, su madre – la que se deja la piel todos los días para educarlos, para darles todo lo que está en tu mano, en hacer malabarismo para conciliar trabajo, niños, extraescolares, colegio, médicos, urgencias, imprevistos, deberes, vida social … … … para que sean buenas personas, para que tengas herramientas y recursos en este mundo cada vez más complicado- te encuentras allí, observando el circo sin decir ni mu (porque no está permitido hablar a no ser que alguien te pregunte, y no puede ser tu abogado) y mordiéndote la lengua y la laringe por no poder explicarles que lo único que quieres que es tus hijos puedan tener las oportunidades que todo MADRE Y PADRE estamos obligados darles, pudiendo hacerlo. Sólo se trata de eso al fin y al cabo.

    Y casi 6 años después sigues haciendo ese encaje de bolillos, intentando llegar a todo, esquivando todos los palos en las ruedas, apoyando a tus hijos en todo lo que está en tu mano, adaptando tus posibilidades a sus necesidades, aceptando las cosas como son y vienen, descubriendo que somos una familia monomarental feliz y mucho más estructurada de cuando éramos familia a secas, sobrellevando todos esos palos en las ruedas y confiando en que todo lo sembrado algún día se recoja.

    1. Cuanta razón tienes Pilar! A la gran mayoría de las mujeres que nos separamos, nos toca luchar mucho más que a los hombres, pese a quien le pese, y pese al comentario de «madres separadas». Nosotras nos tenemos que quitar de cafés, cursillos, ropa, e incluso de comer, como ha sido mi caso, para poder dar a nuestros hijos un poquito más. A muy pocos hombres conozco, que se quiten de sus cañitas con los amigos, gimnasio, …. para dar algo más a sus hijos, estén separados o no.

      Os voy a contar mi caso, quizás un poco extremo pero cada día mas habitual, por si a alguien le pudiera venir bien.:

      Me casé hace 20 años y al poco tiempo montamos un negocio familiar, tuvimos 2 hijos y mi marido comenzó a maltratarme física y psicológicamente. Yo soy una persona con estudios y en aquél tiempo ya tenía acceso a internet y comencé a informarme de lo que podía hacer. Leí una sentencia de un juez en la que en un caso similar al mío, se absolvió al marido porque la mujer maltratada y con estudios no daba el perfil de «mujer maltratada». Afortunadamente los tiempos han cambiado pero aún queda mucho por avanzar en la justicia. Finalmente jamás denuncié por maltrato, por no hacer sufrir a mis hijos.
      Posteriormente, me separé y me quedé con la casa y con las desorbitadas deudas de mi exmarido, que aún sigo pagando. Firmamos un convenio regulador con pensión de alimentos para mis hijos y pensión compensatoria para mí. Hace 12 años que mi ex-marido dejó de pagar y dejó de ver a sus hijos. Mi ex-marido dejó de trabajar «de forma legal» para poder cobrar todo en dinero negro y no tener absolutamente nada a su nombre, pero se ha dedicado a vivir muy lujosamente (viajes, hoteles de 5 estrellas, comidas en lujosos restaurantes,…), mientras que sus hijos no han podido ni tan siquiera realizar una actividad extraescolar porque yo no tenía ni un euro para pagarla. Yo tuve que dejar de «cenar» para que a mis hijos no les faltase comida en el plato. Mis hijos no han podido estrenar ropa ni disfrutar de una triste cocacola en el McDonalds.
      Me concedieron un abogado de oficio para reclamarle lo que nos debía, pero que «vergüenza» la abogacía de oficio…. Como mi abogado no hizo absolutamente nada, decidí contratar otro, consiguiendo una nimiedad en relación a todo lo que nos debe. Finalmente decidí denunciar por lo penal, sin ayuda de abogado ni procurador, y a base de estudiar muchas leyes y supuestos con ayuda de internet. Después de 12 años de lucha y demostrado que él vive como un rey (y sin ningún tipo de ingreso), he conseguido que vaya a la cárcel durante 8 meses.
      Cuando mi exmarido salga de la cárcel, quién sabe como actuará,. Yo no puedo poner una orden de alejamiento, puesto que en su día no denuncié….
      Yo soy joven todavía, pero mi exmarido me ha destrozado la vida. Lo que me mantiene viva y feliz es que veo que he sido capaz de sacar a mis hijos adelante, pese a las duras circunstancias. Se puede decir que somos una familia feliz y mis hijos están muy centrados. Yo he conseguido que no «tengan mala sangre» hacia su padre y no tienen ninguna carencia paterna.
      Quizás organizaciones y asociaciones como esta, deberían «informar» a las autoridades de que somos familias muy necesitadas principalmente en lo económico se refiere. Por ejemplo, deberíamos luchar por conseguir que nos consideren familias monoparentales. En mi caso lo soy a todos a efectos caseros, pero el estado no me lo reconoce porque tengo una sentencia con un convenio regulador en la que se reconoce una pensión, !!!!que no cobro!!!!. Este mismo problema me lo encuentro cuando intento solicitar ayudas para el carnet deportivo del ayuntamiento y otras muchas cosas.

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