Mi hijo me quiere y eso es lo que importa

Mi hijo me quiere y eso es lo que importa

Como decíamos ayer al hablar de la campaña de Save The Children sobre familias monoparentales, 7 de cada 10 de este tipo de familias están encabezados por una mujer. Mujeres que luchan día a día por salir adelante, por recuperarse, por encontrar una vía de escape… Hoy aquí damos testimonios de madres separadas.

Desde aquí vamos a comenzar a dar voz. Algunas madres separadas se han animado a enviarnos su historia. Quieren hablar, quieren mostrar sus situaciones reales, quieren explicar lo que supone todo esto, quieren ayudar a crear conciencia en la sociedad.

“[piopialo]Mi hijo me quiere. Me adora. Eso es lo único importante de mi historia[/piopialo], que mi hijo me quiere y es feliz…

El divorcio de mis padres me hizo colgarme del primer imbécil que pasó por mi vida. Era un tipo guapo, de esos que impresionan a las niñas de 16 años como yo.

Además del enamoramiento, había venganza, sutil, dulce y envenenada… No soportaba que mis padres estuviesen rehaciendo sus vidas con terceras personas. Yo podía demostrarles que también tenía una vida al margen de ellos.

Había aprendido que no quería ser como ellos, su ruptura trajo distancia, Perdimos a mi padre, dejamos de importar como familia.

Acababa de crear mi propia familia, aunque no viese que nadie puede imponerla. Yo había hecho la apuesta de mi vida, ¡y no pensaba perderla!

Yo no quería eso, a mí me tenía que funcionar. ¡Tonta de mí! Y me esforcé, vendí mi alma porque todo siguiera funcionando, Perdoné gritos, y cuando comenzó a tomar drogas. Todo valía mientras estuviésemos juntos. Y cuando todo falló y ya no quedaba esperanza me quedé embarazada.

Fue un bombazo, Para todos. La familia veía cómo nos llevábamos, Nuestra relación hacía aguas y en mitad del naufragio iba a nacer un hijo.

Tenía 21 años y la cabeza llena de pájaros. Hoy lo pienso y me río, Tonta, más que tonta, que creíste que el amor era eso. Hoy creo que precisamente si algo nos ha enseñado a mi hermana y a mí el divorcio de nuestros padres es cómo no debe ser un matrimonio…

Creí que aquel embarazo nos salvaría. Que arreglaría las cosas. Ya seríamos una familia con todas las de la ley. ¡Ya no había marcha atrás!

Tras el nacimiento de mi pequeño viví unos meses en mi propia nube. No precisaba más que mi hijo. Convivíamos apenas. Pasaba mis días disfrutando de mi recién estrenada maternidad hasta que un día desperté de golpe. Estaba borracho, borracho y algo más. Tuve miedo. No por mí, por mi pequeño. En aquel momento descubrí que me había equivocado y salí con lo puesto.

Madres Separadas

Tenía a mi pequeño y una mochila de vergüenza, cuando llame a la puerta de mi madre, que pese a todo la abrió y me apoyó en todo.

Fueron meses difíciles. Sin trabajo, sin dinero, en casa de mi madre y su pareja. Después de mi independencia y de haber pasado los últimos 5 años tomando mis propias decisiones, la vuelta fue humillante.

Fueron meses pero parecieron años. Años fue lo que maduré. Hoy me doy cuenta. Mi crecimiento fue brutal. Pasé de ser una adolescente rebelde y cabezota a una mujer responsable cuyo único propósito en la vida era su hijo.

Nadie fue justo conmigo. No lo pido, Lo entiendo. Pero no era necesario recordar a diario lo tonta que había sido. Que había vendido mi vida, Que me había equivocado…

Encontré un trabajo y salí adelante. En unos meses pude independizarme junto a mi hijo. Él era mi esfuerzo diario. Su padre apenas nos visitaba, y conseguir que pagara un mes de manutención eran 4 de peleas. Me fui dando por vencida, Mientras yo pudiese mantener a mi pequeño para qué pedirle nada a él.

Dos años más tarde me enamoré, Ésta es otra historia, Sólo puedo contar que esta vez no hay equívocos, Que me mudé a otra ciudad para estar a su lado, Que hemos formado una preciosa familia…

Eso tampoco fue fácil. El padre de mi hijo nunca ejerció de padre, pero al proponerle mudarme decidió que era su momento. Le duró poco, Apenas conocía al niño y una tarde junto a su hijo le suponía la muerte. Decidí pisar fuerte y busqué un abogado que le dejó claro que me debía dos años de manutención, que iría a la cárcel, a menos que…

Ése fue el trato, Libertad y patria potestad de mi hijo, Libertad para mudarnos a cambio de no pagar la mensualidad.

¡Eso es amor! ¡Entrega! ¡Preocupación!

Me he pasado los últimos años luchando, ¡Y he conseguido ganar! ¡Sí, ganar! ¡Con letras grandes!

Mi hijo tiene una educacióny familia, un hogar, Es un niño feliz, y me quiere, eso es lo que me da la vida todos los días.

[piopialo]Yo pude luchar. Y he ganado[/piopialo].”

Desde aquí sólo darte las gracias por querer contarnos cómo ha sido tu historia. Desearte que seas lo más feliz posible en esa nueva vida que has podido iniciar, muchos finales dan paso a un nuevo comienzo, aunque al inicio cueste mucho verlo.

Si tú que nos lees también quieres dar tu testimonio, puedes escribirnos a info(arroba)mamaesbloguera.com

Grupo de apoyo en Facebook a madres separadas

2 thoughts on “Mi hijo me quiere y eso es lo que importa

  1. Hola, sabes que me gusto este comentario, porque aunque yo tengo 31 años, tambien pase por una situacion similar con el papa de mi hijo, ex esposo, peleando por la manutencion de mi hijo y tambien por el tema de los bienes adquiridos en el matrimonio.
    Al leer el articulo, me siento tan identificada y creo sinceramente que aunque ahora me diga que ama al pequeño y todo, yo se que con el tiempo, con tal de no gastar ni un duro o pedir que le rebajen la pension, tendre que cuidar y sostener sola a mi hijo, me da un poco de miedo, pero tambien cuento con el apoyo de familiares y amigos asi que me siento mucho mas tranquila y con animos de seguir adelante…un abrazo desde Chile….

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