Reflexión de una madre separada

Reflexión de una madre separada

Hoy como madre separada quería hacer una reflexión…

Hay muchas de vosotras que, en general, pasáis por situaciones muy parecidas por las que pasé yo… Encontraros solas con niños pequeños y padres que se desentienden por completo por las razones que sean…


En mi caso sufrí mucho por ello, no podía entender como podía desentenderse así de sus hijos, no quererlos como yo les quería, no preocuparse por verlos, por su bienestar, etc…


Viví durante años económicamente sin llegar a fin de mes (y a veces ni a mediados) pidiendo ayuda a mis padres e incluso al asistente social porque él decidió no cumplir con su parte de responsabilidad y no pagar la pensión alimenticia de sus hijos.


Viví el abandono y, en los momentos en los que le apetecía o aparecía, ver como se vendía como un gran padre ante la gente, y escuchar luego las virtudes que me contaban de él como padre.


Viví el no tener tiempo para mí misma y tener muchos momentos ese sentimiento de que se me caían las paredes encima, adoro a mis hijos, pero necesitaba algún momento para “respirar”, para ser simplemente YO y no sólo la madre de mis hijos los casi 365 días del año.


Viví y tragué sapos y culebras en aquella época…


Son épocas que vivimos con mucha angustia, que en muchas ocasiones te quitan el sueño y vives con una ansiedad continua. Si ya una separación es dolorosa, cuando es tan traumática y de repente te encuentras sola con todas las responsabilidades que conllevan los hijos, puede pesar demasiado.

Pero el tiempo pasa.


Por eso quería daros mi punto de vista tras diez años y, como eso que en su momento me hacía verlo todo tan negro, ahora lo veo como un camino con mucho positivo que sacar de ello.


Con el paso del tiempo veo que, el hecho de no tenerlo cerca, me dejó disfrutar de mis hijos sin su “presión” y “ansiedad” constante que me causaba la misma, esa que tenía antes de separarnos, no verlos era su decisión y yo no podía hacer nada por cambiarlo, así que… que menos que disfrutarlo?


Aprendí que lo que él se perdía y yo sentía que se perdían mis hijos, era capaz de llenarlo con maravillosos momentos juntos los tres… Ahora lleva unos dos años, desde que tiene nueva novia (una mujer encantadora que adora a mis hijos) que volvió a reaparecer para hacer su “papel” de padre. Creo que él mismo se da cuenta de todo lo que se ha perdido durante este tiempo… Lo que se ha perdido ha sido tiempo regalado para mí y… una vez lo asimilé como tal, aprendí a disfrutarlo a tope.

Tampoco me puedo quejar, en estos momentos parece que está comprometido en todos los sentidos y mis hijos están disfrutando mucho esta nueva etapa, sin rencores por su parte… Por la mía, ojo avizor! pues nunca podré fiarme del todo de él, pero manteniendo una relación todo lo cordial que soy capaz.


Las angustias económicas son muy duras, pero… una vez pasado esa etapa, he descubierto que he aprendido a vivir con poco, y mis hijos también… Veo que tanto ellos como yo, valoramos más el tiempo que estamos juntos que las cosas materiales y eso me ha permitido cogerme una reducción en el trabajo para dedicarles ese tiempo que ellos mismos me piden y necesitan. Vivimos austeramente, llegamos a fin de mes con lo justo para un caprichito mínimo… y somos felices sin más. Posíblemente, en otras circunstancias, no hubiéramos aprendido a valorar las cosas de la misma manera… Eso no me hace olvidar que la pensión es un derecho de mis hijos y por eso, en su momento, luché para que se cumpliera con ese derecho…


Me costó mucho el pasar de lo que la gente me dijera, tener que guardarme la rabia que me producía cuando me hablaban de lo GRAN padre que era, cuando yo sabía que ni pagaba pensión ni les veía la mayoría de veces que tocaba, o las veces que les dejó tirados en fechas importantes como sus cumpleaños… Cuando logré aprender a pasar, fue como un resurgir… os lo juro!! porque ya aprendes a pasar de todo lo “externo” y empiezas a vivir la vida con una sensación de paz, sabiendo que lo que hagan los demás es asunto suyo y lo que hagas tú, sólo a ti tienes que echarle cuentas de ello…


Reconozco que, a veces flaqueo en este punto y, cuando me viene con alguna salida de tiesto, me entran los mil demonios… Pero he aprendido a conocerme, respirar hondo, permitirme dos días… (a veces simplemente dos horas) de mala leche y… a otra cosa mariposa…


Me agobiaba el hecho de no tener tiempo para mí, un simple ratito para respirar!! pero aprendí a gestionarlo, esos cafés con mis mamis!! esa ventanita al exterior que supuso internet para mí y… cuando me dí cuenta, los niños ya tenían una edad en la cual podía dejarlos sin sentirme “culpable” alguna noche al mes con mis padres y disfrutar de alguna salida con amigas…


Sobre todo descubrí a valorar donde tenía que luchar con uñas y dientes y donde pasar y no entrar al trapo por muy injusto que me pareciera o por muchos sapos y culebras que me tocasen tragar… que, muchas “guerras” en las que no entré, han dado como resultado a lo largo del tiempo una “calma” emocional que necesitaba para disfrutar de mi vida y de mis hijos…


Cuando tu ex sólo aparece para encender tus temores o tus rabias, aprendí que, por muy mal que estuviese en ese momento por dentro, debía ponerme la careta de la indiferencia y contestar lo mínimo posible para no entrar en “conflictos” que sólo me dañaban más, y que… con el paso del tiempo, esa máscara se fue haciendo parte de mí y llegó el momento en el que no necesitaba ni ponérmela, pues la indiferencia ya era real…

 

Cuando hay una separación, muchas veces, las dos partes (o sólo una de ellas) sacan el hacha de guerra y esos “conflictos” van encendiendo más los ánimos por las dos partes, pero sobre todo, los más perjudicados, como siempre, son los niños… A veces le toca a una parte ser “objetiva” pensar en el bienestar de los niños y enterrar el hacha de guerra… Decidí que, visto lo visto, esa tarea me tocaba a mí.

Como muchas otras, al principio me dejé llevar por las emociones que me causaban sus actitudes y sus comportamientos. Con el tiempo me dí cuenta que, sólo había una manera de acabar con eso, elegí no entrar en tantas polémicas, como ya he dicho, elegir bien las lineas rojas y flexibilizar en otras que no lo eran tanto. El resultado es que la otra parte se acaba debilitando… Como dice el refrán, dos no pelean si uno no quiere, así que poco a poco, los intentos de hacerme “saltar” se fueron distanciando hasta casi desaparecer, para mi sorpresa, hasta él se ha vuelto más flexible, será que también se ha ido relajando al ver que yo no entraba en tantas disputas, sea por la razón que sea, por ahora, hemos encontrado un punto de “entendimiento” por el bien de nuestros hijos y eso me hace feliz, porque para mí son lo primero… 

No es un trabajo de un día para otro, ha sido un largo camino pero que consiguió traer paz desde hace unos años a mi hogar. Emocionalmente creo que he salido ganando y ya ni hablar de como han ganado los niños!! seguramente no tienen el padre que hubiera deseado para ellos, pero es el padre que tienen y ellos lo disfrutan igualmente… 

Mi visión desde una perspectiva de tiempo también ha ayudado a ver hasta lo que fue negativo y tantas noches de insomnio me causó, también tenía sus partes positivas y creo que eso también ayuda…

Estoy segura que esta reflexión escrita públicamente no servirá a muchas mujeres, pero si sirve a una mínima parte y ayuda a ver las cosas desde otra perspectiva o para adoptar alguna de mis posturas, y de ese modo que les sea más fácil encontrar ese “equilibrio” en menos tiempo del que tardé yo en hacerlo, entonces habrá valido la pena…

7 thoughts on “Reflexión de una madre separada

  1. Muy bien me escrito,

    Me imagino que muchas madres repiten estas mismas historias y trasladar una perspectiva de futuro de lo que se puede sacar en positivo de todo lo que están pasando, espero ayude a quien esté pasando un mal momento.

  2. Estoy pasando por lo mismo,mi peke tiene 2 años y aunque lo intento la indiferencia ante tanta irresponsabilidad y egoísmo, cuando tu vives solo para tu hijo es difícil! Actualmente no tengo un respiro,lo ve 2 horas a la semana cuando no tiene otra cosa,me ha encantado leerte y saber que el tiempo todo lo cura…
    Yo solo lo saludo cuando está el niño delante,trabaja en el mismo portal y no me saludó en todo el embarazo (según el,para q no me creyera que quería algo conmigo),después de tardar un año en reconocer al niño…Hacer una prueba de ADN sin mi consentimiento y el día de la madre cuando mi hijo tenia unos meses me dijo que su hijo iba a estar con su pareja….La crueldad es poco para definir lo. …intentare hacer lo que haces tu…
    Muchas gracias!

  3. Me siento reflejada en mucho de lo q dijiste. Sólo q el sigue siendo un padre intermitente y q sólo quiere ser padre los días q le toca …. sin contar q mi peke no quiere irse con el….. como gestiono las lágrimas de mi hijo?? Esa rabia esa impotencia de tener q llevarle si o si por artículo 33?

    1. hola. Tu reflexión me ayuda. Esa frase ” el tiempo pasa” me da esperanza que las cosas se irán acomodando. Es difícil, mi hija cumplirá los 3 años en febrero. Debo trabajar, y me tocará llevarla en las tardes al lugar donde laboro. El padre de la niña es un ausente, egoísta, se compró ropa de marca muy cara y a la niña ni una media. El juez había dictado sentencia del dinero a darme y luego me entero que lo redujo a la mitad, porque él no sé que hizo para salirse airoso. él es un manipulador y le salen las cosas. Yo no entiendo porque Dios permite esas cosas. Me siento impotente . Deberé tragarme la rabia y mis lágrimas. Pero soy emocional y lloro con facilidad. No quiero llorar porque es un mal ejemplo para mi hija. Debo ser fuerte. Dios no te olvides de mi. Y gracias por tu reflexión. Son las 2:30 am. No puedo dormir y estoy llorando sola. Espero que se acaben mis lagrimas.Estsaremos bien.

  4. T leí y resumiste mi vida igual tengo 2 niños han pasado 10 años y todo m ha pasado igual pero son mi mayor tesoro y volvería a pasar una y mil veces x lo mismo solo x ellos

  5. Te agradezco desde lo más profundo tu post.
    El ¨Tiempo pasa¨, que lo das a entender tan bien me abre a la esperanza de que este tiempo de pesadilla irá pasando y dejando paso y espacio para un tiempo mejor. Cuando la separación ha sido muy dificil, cuando piensas en las necesidades de tus hijos y no en las propias, cuando no ha pasado mucho tiempo todo se ve mal y por más fuerzas que le pongas hay dias en que vuelves a caer con todo………
    Muchas Gracias por reflejar exactamente mucho de lo que estoy viviendo. Sentir que esa otra persona que estuve contigo por largo tiempo, quien es el padre de tus niños, , se ha convertido en un extraño con quien no estuviste nunca por Dios como ¨saca lo peor de mi¨. Como tan bien lo describes: ¨Cuando tu ex sólo aparece para encender tus temores o tus rabias, aprendí que, por muy mal que estuviese en ese momento por dentro, debía ponerme la careta de la indiferencia y contestar lo mínimo posible para no entrar en “conflictos” que sólo me dañaban más,¨……..espero en Dios y por el bien de mis 4 niños, que son el sentido de mi vida, que esa Careta de indiferencia la pueda ir haciendo propia .
    Con todo el cariño
    Muchas Gracias!!
    C.

  6. Gracias por compartir tu experiencia. Yo agradezco al padre de mi hijo su ausencia, me ha regalado un montón de tiempo con nuestro hijo. Y es su decisión. En mi caso, la audiencia Provincial de Navarra le acaba de dar la custodia compartida a un padre que lleva tres meses sin ver a su hijo por decisión propia.. Imagínate! Un padre que recurre una sentencia para conseguir la custodia cuando incumple y no ve a su hijo. Me duele por el pequeño, todas queremos el mejor padre para nuestros hijos y lo que puedo decir es que gracias a esta experiencia y ser capaz de mantener la calma en la tempestad nuestro hijo está desarrollando una humanidad extraordinaria que le ayudará en la vida. Ánimo a todas las mmujeres que estamos en situación de crianza con falta de padres a hacernos fuertes y amorosas, es el Camino para poder ofrecerles a nuestros hijos una vida plena, viviendo lo que hay y desarrollando recursos para que la experiencia nos haga más personas, a las madres y a los hijos/as. Se puede, buscando apoyos externos e internos. Gracias

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